
Este fin de semana, viendo a Dolors Reig (
@dreig) en su intervención en el
Evento Blog en Sevilla. me llamó la atención su insistencia en definir a las redes sociales como
redes sociables cansada, como ella misma explicaba, de la imagen oscurantista y distorsionada que a menudo se pretende dar sobre fenómenos como
Facebook,
Twitter o la propia
blogosfera.
Es habitual, sobre todo en algunos medios de comunicación y bajo una concepción no sólo tecnofóbica sino conscientemente miope, presentar estas redes como espacios peligrosos o simplemente sobresaturados de información banal, aún siendo evidente que no ha habido en toda la historia de la humanidad un momento en el que la
dimensión social de las personas haya tenido tantas posibilidades de crecer y desarrollarse de una forma tan simple como eficaz.
En todos los cursos y talleres en los que participo últimamente siempre comento que, en mi opinión, si no somos capaces de
planificar una clase en Facebook, es que algo estamos haciendo mal como docentes. Teniendo en cuenta el altísimo grado de penetración que las redes sociales han tenido en tan poco tiempo sorprende que la reacción habitual a este comentario sea de incredulidad, cuando no de rechazo abierto.
Pensar que estos nuevos espacios personales no se pueden/deben aprovechar para desarrollar los procesos de enseñanza y aprendizaje es un error de bulto, porque ¿qué sentido tiene cerrar la puerta a la dimensión digital?
A vosotros ¿qué os parece la idea de usar Facebook o cualquier otra
red como
espacio de aprendizaje? ¿habéis probado alguna vez a aprovechar alguna de las herramientas que nos ofrecen? ¿pensáis que esto es sólo una ocurrencia más de profesores hipertecnologizados?
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